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XENIA MORA
Su Poesía
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Nacida en Perú y nacionalizada Argentina ,es docente, amante de la literatura desde niña. Tiene pasión por el ajedrez . ( Fue campeona de uno de los torneos de Ajedrez en la Universidad Ricardo Palma de Lima Perú a la edad de 18 años)Su dedicación a la escritura de poemas empieza desde la adolescencia. Luego años más tarde en Mendoza Argentina, donde reside actualmente la invitan a participar de un Taller Literario llamado " La Colmena", desde el año 1997 no deja de asistir hasta la actualidad. Allí aprende y comparte con diversos escritores consagrados y noveles de varios países.Le han publicado tres antologías del FORO DE SENSIBILIDADES: EN LA PRIMERA, TERCERA Y CUARTA ANTOLOGÍA, DESDE ESPAÑA EN LIBROS DE PAPEL IMPRESO. La cuarta Antología tuvo un carácter especial ya que el Libro fue presentado tanto en España , como en Buenos Aires Argentina, en el Centro Cultural San Martín.Para ella es un orgullo y también ser miembro.Participa en revistas Literarias de Mendoza y colabora en diversas web Literarias de varios países.También es miembro activo de varias Listas Literarias. Tiene tres libros no impresos a la espera de poder concluir ese anhelado sueño de publicar en papel.

 
VAGA EL VERSO HERIDO

Hoy el verso sangra
y trepa por un muro de púas.
Sobrevive ateridotras la red fútil,
página fantasma
jamás impresa .
Vaga el verso herido
impregnado de puridad lírica.
Intenta en vano perpetuarse
y el disparo de un verbo
le agrieta el sueño.

RENACERME

Fui sepultada viva
por una mano sutil que ahogó mis sueños.
Emerjo de las sombras
cementerio de mi tristeza.
Elevo los brazos
busco una luzarrastro cadenas
de pájara herida.
Tengo que renacerme
me estoy pariendo
desde la cuna de mi útero
duelo, crujo y sangro.
El mal abrigo tirita mi sera
ún así; desnuda en soledad
-canto con orgullo mi nombre -

DIBUJAN MIS OJOS TU ROSTRO

Dibujan mis ojos tu rostro en la última luz de la tarde.
Voy con mis pies descalzos
sangrando esquirlas de congoja.
Me estremece la duda
desde el pedregal del río,
añoro la caricia de los sauces
vastedad de tus manos puras.
Se humedece el jazmín de mis versos
sin poder encontrar tu huella.
Un tristísimo presagio me espanta
y aquieta mis latidos.
Solaz de mi vida, en tu arbolar acúname
que soy hoja a la deriva anhelando tu sosiego
y torna pronto ribera de mi espalda
que está tiritando ausencia.

VERSOS EN GARÚA

Silencian los versos en garúa quedando ateridos los verbos
aúlla la rosa su herida último mendrugo de luna.
Atraviesa el hielo sus latidos las esquirlas desfiguran su faz
se expande un perfume y agoniza el poema
en la grieta del sueño.
Semilla a la deriva
estepa sin dueño
añejando tiempo
enraizada al suelo
espera en calma:predestinada.
Recuerdo, pared, sombra,
rostro y manos alucinadas,
bocas que se beben
la vida en un sorbo.
Dos miradas proyectan
los ardores del cenit,
colores indelebles gravitan
hábitat de una piel.
Embriagada de luz difusa
abro las ventanas
y penetra en mi , muy suavemente
el elíxir más exquisito
del vino de a dos.

HOY LLOVÍ CANCIÓN

Hoy lloví canción de ausencia.
Escribo estos versos
con mis lágrimas.
Piel, concierto de mis sentidos:
Melodías que enternecen
en tiempo de sauces.
Piel , célula viva con memoria.
Sonidos a estación de lluvia,
humedecen mis sueños.
Tierra, hierba y agua:
Perfume que embriaga mi ser.
Hoy lloví canción de ausencia.

REVERDECERÉ LA HIERBA

Raída incertidumbre del madero de mi cruz.
Si no lleva candados:
-¿ Por qué no arranco de cuajo estos clavos
que mi mano atrapan?
Si nadie escucha el clamor de mi pecho:
-¿ Por qué insisto en sangrar las venas del alma?
Si en vano intento encerrar la verdad del viento
en un abrazo solitario entre las sombras.
¿Por qué no dejo en libertad el alegre batir de mis alas
y les abro las puertas desde adentro de mi ser?
Expandiré una luz tan grande que reverdeceré la hierba
y soltaré a volar a la calandria que habita en mí.

LA HERIDA

Gravita mi esencia peregrina
latitud de ojos en lontananza .
Sola, en silente ceremonia de dolor
muto en desgarro mis huesos
y desangra lentamente la herida
mezcla de estupor, sangre y tu engaño.
Transcurro el tiempo del cáliz
impuesto por mi propia mano.
Te entregué hasta la piel del alma
con lirios que rebalsaban de mis manos.
Quise aferrarme a tu ramajepero tú quebraste mis alas .
Hoy, que aprisiono el dolor en estos versos
me diluvian los brazos extendidos
y llaga el clamor de mi pecho
contemplando mi muerte en tu partida.

CUANDO LLORÓ EL POEMA

Cuando se trizó
el espejo del poema:
Los verbos
se vistieron de espanto
por laberintos inconclusos.
Los sustantivos se ahogaron con la marea
retorciéndose en latente agonía.
Las galaxias
emprendieron su retirada
al limbo de los recuerdos.
Las estrellas se esfumaron con la neblina
dejando desamparados a los poetas.
Y el lumen de infinito azul se evaporó cual espectro
ahogándose en las profundidades - de la nada-
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